Temperatura de la caldera para calefacción y agua caliente: valores recomendados
Guía práctica para ajustar la temperatura de la caldera: radiadores de hierro, radiadores de aluminio, suelo radiante, agua caliente sanitaria y calderas de condensación.
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Indice
La temperatura de la caldera no es lo mismo que la temperatura ambiente del termostato. El termostato puede pedir 20 °C en casa, mientras la caldera decide a qué temperatura calentar el agua que circula por radiadores, suelo radiante o agua caliente sanitaria.
Si la casa no llega a la temperatura deseada, los radiadores están tibios o la caldera hace ciclos cortos, puede haber un ajuste incorrecto de temperatura antes de pensar en una avería.
Respuesta rápida: a qué temperatura poner la caldera
Como punto de partida:
| Instalación | Temperatura inicial orientativa | Ajuste en invierno |
|---|---|---|
| Radiadores de hierro fundido | 45-50 °C | 55-60 °C |
| Radiadores de aluminio | 50-55 °C | 55-65 °C |
| Radiadores de acero | 50 °C | 55-60 °C |
| Suelo radiante | 26-30 °C | 30-38 °C |
| Agua caliente sanitaria | 45-50 °C | según confort y cal |
Son valores de orientación. El ajuste real depende de aislamiento, tamaño de radiadores, temperatura exterior, tipo de caldera y hábitos de uso.
Temperatura de los radiadores
La pregunta “a qué temperatura debe estar el agua de los radiadores” no tiene una sola respuesta. Hay que mirar el tipo de radiador y la velocidad con la que la casa pierde calor.
Con radiadores antiguos o muy grandes puede bastar una temperatura más baja. Con radiadores pequeños, aluminio ligero o casa poco aislada puede hacer falta subir unos grados.
La regla práctica es ajustar poco a poco: sube o baja 5 °C cada vez y espera al menos uno o dos días para evaluar el resultado.
Radiadores de hierro fundido
Los radiadores de hierro fundido tienen mucha inercia. Tardan más en calentarse, pero conservan calor durante más tiempo.
En otoño se puede empezar alrededor de 45-50 °C. En invierno, si la casa no llega a consigna, se puede subir hacia 55-60 °C.
No conviene cambiar continuamente la temperatura: con mucha inercia, el efecto real se ve después de varias horas.
Radiadores de aluminio
Los radiadores de aluminio reaccionan rápido. Se calientan y se enfrían antes que los de hierro.
Un punto de partida razonable suele ser 50-55 °C. En días fríos puede hacer falta llegar a 60-65 °C, sobre todo si los radiadores están dimensionados justos o la vivienda dispersa calor.
Si la caldera arranca y se para muchas veces, puede ser útil revisar también la histéresis del termostato.
Suelo radiante
El suelo radiante trabaja con temperaturas más bajas y mucha inercia. No debe tratarse como un sistema de radiadores.
En muchas instalaciones se trabaja entre 26 y 38 °C, según proyecto, aislamiento y temperatura exterior. Subir de golpe puede generar exceso de calor muchas horas después.
Con suelo radiante conviene:
- hacer cambios de 1-2 °C;
- esperar al menos 24 horas;
- evitar horarios con apagados largos;
- mantener una regulación estable;
- respetar los límites del sistema.
Agua caliente sanitaria
La temperatura del agua caliente sanitaria suele estar en torno a 45-50 °C para uso doméstico normal. Subir demasiado aumenta consumo y puede favorecer cal en intercambiador, serpentín o acumulador.
Si el agua sale tibia, tarda mucho en llegar o cambia de temperatura, el problema puede no estar en el valor seleccionado: puede haber cal, caudal incorrecto, intercambiador sucio, sonda o válvula desviadora.
Calderas de condensación
Una caldera de condensación rinde mejor cuando puede trabajar con temperaturas de retorno bajas. Por eso, si la instalación lo permite, conviene no usar siempre temperaturas muy altas.
En radiadores, no siempre se puede trabajar a 45 °C en pleno invierno. Pero en entretiempo, bajar la temperatura de impulsión puede mejorar confort y reducir ciclos.
Curva climática y sonda exterior
Con una sonda exterior, la caldera puede adaptar automáticamente la temperatura de impulsión según el clima. Cuando fuera hace más frío, aumenta la temperatura del agua; cuando fuera hace menos frío, la reduce.
La curva climática puede mejorar estabilidad y consumo, pero requiere ajuste correcto. Una curva demasiado baja no calienta la casa; una curva demasiado alta hace trabajar la caldera como si siempre fuera invierno.
Señales de temperatura mal ajustada
Puede estar demasiado baja si:
- la casa no llega a 19-20 °C;
- los radiadores están siempre tibios;
- la caldera trabaja muchas horas sin resultado;
- el termostato pide calor continuamente.
Puede estar demasiado alta si:
- la caldera hace ciclos cortos;
- los radiadores queman demasiado;
- la casa supera la consigna;
- hay ruido de dilatación o cambios bruscos de temperatura.
Preguntas frecuentes
Qué temperatura poner en la caldera para calefacción
Con radiadores, empieza alrededor de 50-55 °C y ajusta según respuesta de la vivienda. Con suelo radiante, valores mucho más bajos.
A qué temperatura poner el agua de los radiadores
Depende del tipo de radiador. Hierro fundido suele aceptar temperaturas algo más bajas; aluminio puede necesitar más temperatura para entregar calor rápidamente.
Qué temperatura poner para agua caliente sanitaria
En muchos casos 45-50 °C es suficiente. Si hay acumulador, hay que respetar también las indicaciones de seguridad e higiene del fabricante.
Bajar la temperatura ahorra gas
Puede ahorrar si la casa sigue calentando bien. Si la temperatura es demasiado baja y la caldera trabaja sin parar, el resultado puede ser peor.
Por qué la casa no llega a temperatura
Puede ser temperatura de caldera baja, radiadores pequeños, aire en la instalación, presión incorrecta, termostato mal situado, suciedad en el circuito o aislamiento insuficiente.